miércoles, septiembre 30, 2015

Abismos terrenales

Suspiro

Sonríe, aunque sea por compromiso

Las perlas
brillantes
que son tus dientes

Iluminarán el camino hacia...
La más rotunda nada.
El abismo.



Vuelan alto

Vuelas alto.

Por encima.

Estrellas t i e m b l a n.

Ideas se difuminan.

Perpleja, miras tu reflejo.

¿Quién es?
Eres tú.
¿Y cuándo he cambiado tanto?




Cuando la realidad es una cárcel,

y la oscuridad se convierte en tu única verdad...


Sabes que nada volverá a ser lo mismo.

jueves, mayo 21, 2015

Encuentros y desencuentros

T r o p e z a m o s 
de repente.

Nuestras miradas
se cruzaron.

Y yo...
Me perdí


Me perdí en tu sonrisa.
En esa facilidad tuya para hacerme reír.
Me perdí en tus gestos.
En esa sencillez que te hace único.
Me perdí en tu calidez...


Y ahora,
que no estás...
No logro encontrarme,
de nuevo...
No puedo respirar.


Al menos sé,
con total seguridad,
que esta vez la culpa es mía.

Aunque eso no lo haga más fácil.

sábado, marzo 21, 2015

Dualidad

Eres como la cálida
claridad
que se cuela por la ventana
en cada nuevo amanecer.

Dulce.
Brillante.
E t é r e o.
Como esa luz que nos ciega y da calor
a partes iguales.


yo,
hecha de completa oscuridad,
me encuentro entre dos frentes.


Entre tu belleza,
radiante,
tu inconstante aleteo,
la indiferencia hacia mi persona
unas veces,
y esa cercanía que provocas
entre nosotros
sin que yo te de permiso para ello.



Y entre su frialdad,
su cruel monotonía,
la simpleza de las costumbres.
Los intentos de revivir
una llama
que lleva mucho tiempo muerta.


¿Quién te dio permiso para iluminar
la oscuridad de un camino,
de mi camino,
confundiéndome con palabras
que yo sé que no son ciertas?


No puedo salir de esta encrucijada.
No sé hacerlo, ni sé si quiera.
Porque entre sólo intuir tu luz en la d i s t a n c i a,
y sentirla de vez en cuandoprefiero lo segundo.


Por mucho que luego tu ausencia me desgarre
desde dentro
hacia afuera.

domingo, diciembre 14, 2014

Déjà vu

Y de nuevo el dolor se apodera de mi, lentamente, ahora que había conseguido abrirme camino entre sus puñales y espinas. ¿Será que a veces hay que desprenderse de la cordura para darse cuenta de que lo que realmente deseas, está muy lejos de poder ser considerado como tuyo?

Maldita sea.

A veces presiento que mi confianza se haya como yo, temblando como una hoja en el borde mismo del precipicio. Y ella, siempre ausente e indiferente a mis deseos, se tambalea peligrosamente, dispuesta a dejarse caer. Yo, sin embargo, me resisto, y cada día me doy más cuenta del poco sentido que tiene seguir intentándolo. No puedo poner nombre a estas emociones tan extrañas, tan caóticas, que me embargan. Ni puedo, ni sé, ni estoy segura de querer hacerlo. Después de todo, si no fuera por haberme abierto por completo con según qué personas, hoy no estaría así, aquí, sangrando letras desordenadas que ya ni siquiera me hacen sentir mejor.


Y por no estar, no estoy ni triste.


I n c o m p l e t a, como mis rimas, y así es como estaré siempre.
Porque los duendes y las hadas sólo existen en los cuentos.
Y esta realidad, tan fría, tan oscura, es muchas cosas, pero ideal no es una de ellas.

¿Dónde quedaron las promesas de que en un futuro todo iría mejor?


En el mismo lugar que mis sueños, probablemente.

La única verdad que sé que es cien por cien cierta, es que
hoy día,
sigo sin saber si esto que estoy haciendo es vivir.





Por ahora, sigo caminando.
Aunque sea por inercia.


viernes, noviembre 08, 2013

Chaos

Ojala supiera

cómo

encontrar

la razón

perdida

entre tanta

sin-razón

desprendida

del loco

des-orden

que reina

mi mundo.



Buceadores recientes

¿Cuántos bucearon?