miércoles, diciembre 24, 2008

Disfrazada


Una año más llega, casi sin darnos cuenta... “¡los días pasan muy rápido!”... pues para mi este año, ha sido eterno...
Aún así, aunque ya sean quince las navidades que cuento, nunca sabré qué tiene de buena la Noche Buena.
Siempre es igual, ¿no? “La familia se reúne para pasar unos buenos momentos todos unidos..” pues mira, en mi caso, no.
Desde que tengo la capacidad del recuerdo... siempre ha sido igual; la familia se reúne, se pelea, y no se vuelve a encontrar hasta la misma noche al año siguiente. Nunca sabré si por suerte o por desgracia...
Lo que sé es que la ensalada pica, que la coca-cola no tiene gas y que el pavo, intacto, me mira...
Solo tengo ganas de que el último tenedor caiga, para, discretamente, recoger la mesa, mientras que ellos discuten tras cada copa, y oigo desde la cocina, mientras limpio los platos, “que niña más rara...”
No soy rara, me siento disfrazada.
¿Quieres que te diga que me incomoda estar aquí? Pues sí, mucho; ¿quieres que alegre la cara mientras alzas la copa para seguir bebiendo vino? Sonreiré, pero no impedirás que me vaya...
Me miras y dices, “¿pero qué co*o te pasa?”... no estoy aquí, y lo sabes, estoy a mil kilómetros sobre el suelo, durmiendo sobre una nube y soñando que llegue ya la primavera, para que esos tres días fuera de tu infierno sean eternos...

[Quiero gritar un segundo, no te asustes, es que no puedo más... la “Noche Buena” trae consigo el amargo sabor del recuerdo... sí... un año... ya hace un año desde cuando lo que empapaban este cuaderno eran gotas de sangre... fue una tontería, sí, ¿pero qué querías que hiciera?... Tú me diste la cuchilla y yo puse la fuerza... “¿acaso creías que iba a volver contigo?” No... y tampoco quería que lo hicieras, el escozor de la herida me hizo despertar de golpe...
“Derrochabas dulzura y ahora... ¡solo eres una amargada!” Tal vez no fue culpa tuya... la miel también se pone mala...
“Cuanto has cambiado...” Más de lo que yo misma deseaba... pero no soy yo la única que ha cambiado... mientras tú te quejas, y me hieres, y me humillas, yo ya no siento nada... ¿Qué te ha pasado rompe corazones?, ¿te encontraste de frente con tus miedos?
Yo estoy frente a frente con los míos y, ¿sabes?, no tiemblan mis dedos...
No intentes humillarme, ¿no te das cuenta de que no es posible humillarme más?... No tantees el terreno en busca de mi debilidad, tú la conoces mejor que nadie, no puedes hacer más... No intentes golpearme, tu fuerza se debilita al verme llorar... no digas que sientes que mi vida sea así, siempre lo ha sido, ¿o no lo notaste cuando yo misma te lo contaba?...]

De vuelta al mundo real, sigo oyendo gritos en la sala... una vez más... vuelan sillas y no es solo rabia lo que se respira... hay algo más.
Siento como se me nubla la vista... lloro.
Un año más se amargó la fiesta... una año más, el miedo recorre mis entrañas al verle entrar en la cocina borracho...
“¡Te he dicho que te quites de mi vista!” No he dicho nada... pero la última bofetada dolió más de lo previsto...
Corro al baño y me siento en el lavabo, no estoy en el reflejo que muestra el cristal... ahora, sola, me quito el disfraz, así, cara a cara conmigo misma, puedo abrazarme a la soledad.

En silencio, camino a mi habitación y me tumbo en la cama. Sola, como siempre...
“Gracias por la maravillosa velada... buenas noches, papá..”

Bueno... parece que un año más me quedo sin saber qué tiene de buena la Noche Buena... a ver si el año que viene hay más suerte...

Y MañAnA NaviDaD... FuN, fUn, fuN...

4 comentarios:

  1. Buscando rincones de lágrimas,te encontré.Me siento muy identificada contigo.

    Volveré.Saludos

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  2. Está no muy lejos el día en que perderás ese disfráz, sino con todos... con quienes tú quieras ser descifrada.

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Gracias por bucear en mis sueños.

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