martes, diciembre 02, 2008

Espinas


Hoy me apeteció cortar una rosa, tenía ganas de aspirar su perfume, su fragancia.
Me acerqué cuando nadie me observaba a un rosal, silenciosa, como si fuera un león preparándose para cazar a su presa...
Sostuve un pétalo entre mis dedos.
Su textura suave me recordó a la piel de un niño pequeño, aterciopelada y fina.
Atrapé su tallo y la corté por la mitad.
Me llevé la flor a la cara y la olí.
Nada.
Aspiré con más fuerza, lo que me hizo estornudar.
Nada.
La sacudí un par de veces de lado a lado como si estuviera gastada.
Nada de nada.
Mordí mi labio inferior en señal de duda.
-¿Qué pasa?
Me pregunté intentando buscar solución a aquel extraño enigma.
Poco a poco noté un escozor en mi mano derecha; así que, cambié de mano la rosa.
Sangre.
Me había clavado una espina... bueno, no, me había clavado todas las que había en la planta, y, en la palma de la mano se deducían pequeños puntitos color burdeos.
-Duele...
Susurré al darme cuenta de que tenía la rosa cogida con la otra mano.
Resistiendo el gran escozor, me la llevé, lentamente, de nuevo a la cara.
Nada, no olía a nada.
Entonces me pregunté:
-¿A qué debería oler?...
Y... entonces fui consciente de que... no lo sabía.
-¿Ya no huelen las rosas?
No... es que... no sé cómo huelen...
La respuesta de mi hermana habría sido rápida "Pues a rosa, ¿cómo iba a oler?; pues, no lo sé, esa es mi pregunta, ¿a qué debería oler?

Solté la flor cuidadosamente en el suelo y me alejé.
Había avanzado seis o siete pasos cuando, por alguna extraña razón, me di la vuelta y, retrocediendo, la volví a coger.

Regresé a casa.
Por el camino fui arrancando todas las espinas que lucían en su tallo.
Abrí la puerta de mi habitación y me senté en la cama.
Arranqué la última espina.
-Mucho mejor. - Dije - La próxima vez que coja una rosa, me aseguraré de que no tenga espinas para no volverme a hacer daño.
Me acordé de él y sonreí, sarcásticamente, claro.
-Si eso también funcionase en el amor...
Barrí las diminutas espinas que había esparcidas por la habitación y el pasillo.
Regresé a mi cama y deposité la rosa sobre la almohada.

Y aquí está, mirándome, como si fuese el guardián de mis sueños...

P.D: Por cierto, aun sigue sin oler nada...

4 comentarios:

  1. Para mi que casi siempre soy yo la primera en leer tus "cositas" xD porque casi todo lo que escribes aquí, antes está escrito en tu libreta ^^

    En fin, el final es único y... me resultó comico y eso, y el dialogo entre tú y tu hermana pues tambien xD

    pero dejando de lado las bromillas, en serio, muchos de tus poemas, o reflexiones, o como lo quieras llamar, me llegan, aunque muchas de las veces no lo demuestre, o solo diga, "está bastante bien" son las únicas palabras que puedo decir, porque tu y tus poemas, me dejan sin palabras. Te quiero ^^

    Y lo de admiradora secreta era en coña xD ya sé que se lee mi nombre.

    tQ!

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  2. joer niña, como tlo curras, edita el libro k me dijiste k tenias echo o apunto de acabar, k si escrives asi de bien te aras famosa komo la deharry potter, aparte que guapura no t falta, un veso wapixima!!!

    kiero un hijo tuyo!!! XDDD

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  3. Es muy dificil xD además dudo que me hiciera famosa ^^
    Gracias gracias hijo xD

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  4. las semillas tampoco huelen, pero cuando las tienes sabes que dándoles lo que necesitan podrán llegar a oler. Muchas veces es cuestión de esperar...

    escribes muy bonito

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Gracias por bucear en mis sueños.

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