sábado, enero 31, 2009

Mentiras del amor


Y se derriten tantos momentos que voy dejando atrás; y no los miro por encima del hombro, ya no, ya no tiene sentido... ya no los buscaré, no quiero tenerlos...
Y siento que se escapan las mariposas, esas que antes rellenaban mi estómago y entumecían mis sentidos... no estoy preparada para sentir el frío, pero me alcanza de lleno y me tengo que aguantar.
Si hoy es solo frío mañana será hielo.
Y después una manta.
¡Que nadie me la quite! No quiero dejar ver mi cara, sé que es lluvia lo que mojan mis papeles, ¡pero me da igual! nunca he soportado las máscaras!
Cuando tú te quites la tuya tal vez puedas darte cuenta de que yo nunca la he llevado; total, si valgo poco o nada prefiero saberlo desde un principio... el maquillaje se cae si salpica un trozo de verdad a tus labios, y se asoma al precipicio de tu mentira, se deja caer y caer...
Y yo la rescato.

Mira por donde, no eres cojo, pero eres el mejor mentiroso que jamás he conocido, y, sin embargo, te devuelvo ese trozo de verdad, para que te lo tragues, y cuidado, no se te vaya a indigestar, que con esas ilusiones que mandas es fácil sentirse vacío cuando se van...

¿A qué es dificil vivir sin sentimientos? Amor... deja de engañar, tú y yo sabemos que mi corazón se fue contigo y ya no volverá y con mi cerebro jamás te llevarás bien.
Ríndete, si es lo que quieres vete, ya sabes, a un lugar donde no entorpezcas mis acciones, para que cuando esté sentada frente al precipicio me deje caer como muchas otras veces he hecho, a oír como rompen las olas tras la caída de la noche, en ese arrullo insonoro que tanto me agrada, tras las cámaras acorazadas del invierno.
¿Para qué más frío que el que tú me donas?
¿Para qué tambalearme en busca del infierno?

Tal vez si dejase de buscar lo acabaría encontrando, qué mejor lugar para descansar durante toda la eternidad, que allí donde las almas yacen perdidas en las fantasías que las conmemoran, unas se retrasan y las otras nunca llegan pero no pierden la ilusión de ser recordadas y sentir de nuevo el dolor mudo en las yemas de sus dedos entumecidos.
Sentir la brisa ardiente del amor en sus muertos corazones y olvidar que su fin se marcho llevandose tantas sensaciones consigo.
Sentirse de nuevo, vivos.
Tal vez si yo estuviera muerta, solo tal vez, todo este frío tendría sentido.

Para qué mentir ingratamente si a pesar de todo prefiero soñar que puedo soñar que soñar que nunca más podré hacerlo.
La esperanza, aunque falsa, te ayuda a que tu imaginación no se congele.
Y qué te puedo decir antiguo compañero; que sí, que echo de menos a todas esas emociones... pero... ¿qué hago?, nunca fuiste ni serás sincero, esa es tu mayor verdad.
Y la única que se sabe.

2 comentarios:

  1. increible escribiendo es la parte de tí que escribe, y creo que esa eres tú...

    les queda mucho por aprender
    y a mí de tí

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  2. Dejar hueco al frío en el corazón cuesta mucho,aunque sepamos que lo rellenaban de medioverdades.

    No dejes que tu imaginación se congele,sueña,sueña y vuelve a soñar.La verdad se hará valer.

    Vuelvo a darte las gracias por tu comentario,verdaderamente me fascinan,así como tus escritos.

    Tu también debes cuidarte.Un abrazo.

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Gracias por bucear en mis sueños.

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