domingo, marzo 01, 2009

Azul y marfil.


Sin querer quererlo,
sin querer, quise.
Y no pude encontrar
aquello que deseo.
Al menos no ahora,
al menos ahora, no puedo.

Aunque sin querer caí
y me salvé en la caída.
Sin saberlo me agarré a vos.
¡Me salavasteis vos la vida!
Y nada que diga
os lo agradecerá lo suficiente.
Pues la soledad
hiere,
mata,
y enfría.
Incluso a los corazones vivientes,
y vuestra sonrisa se mantenía,
a duras penas;
fuisteis superviviente,
de los tortazos de la vida,
que aún pasados,
se sienten.

Y miré vuestra mirada
con los ojos entrecerrados.
Y no pude evitar mirar más allá
de los secretos bien guardados,
para encontrar lo que de veras quise ver,
el azul de un cielo,
que pronto se dibujará sobre usted
y que me sentiré dichosa de observar
siempre que vos me dejéis estar
en esa tarde azul y marfil
en la que su alegría vuelva a despertar.

No se equivoque
con que todo tiene una dificultad,
la tiene,
claro está,
pero la cuestión es,
saber superar,
aquello que se quiere olvidar,
y no lo puedes hacer,
porque te niegas a deshacer
las maletas que al andar,
bien supistes hacer,
sin pararte a pensar que,
todo tiene un fin,
menos la pureza de una emoción.

El amor es traicionero,
lo sé,
y hiere más su traición
que perder la cordura por culpa de buscar,
aquello que nunca quisistes ver.

Despertaréis sin desesperación
y vuestros pasos os dirigirán
a donde se guarece la ilusión
en los inviernos vacíos en los que se piensa que
"los sueños, sueños son"
Meras fantasías que nos mantienen
sin aparente razón.
Soñad conmigo,
prometo despertaros de aquello que no os agrade,
confíe en mi como yo confío en vos.
Mire a través del cristal de la agonía,
más allá de la verdad,
encontraréis la razón.

En ese amanecer azul y marfil
la sonrisa que dibujará su rostro
será tan sincera
que no tendrá fin.
Solo os pido, por favor,
que me dejéis estar allí,
para que cuando de mi os queráis despedir,
podré haber aprendido,
de vos,
la capacidad de sonreir.
Prometedme que,
tras ese nuevo amanecer,
podré susurraros al oído,
que os quiero
y que no os olvidaré.

3 comentarios:

  1. no tengo la capacidad de escribir comentarios tan increibles como los tuyos, pero al leer esto no pude evitar el preguntarme:
    quién te iba a querer despedir?

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  2. Alguien que no sepa lo que siento ^^

    ResponderEliminar
  3. Encontrar a alguien que te sujete en la caída no es fácil,sientete afortunada.

    Y desearle lo mejor,dice mucho de tí.

    Despedirse de tí,por qué?,tu sensibilidad no deja opción.

    Gracias una vez más por tu comentario,me retratas.

    Intentaré resistir,aunque poco a poco pierdo fuerzas.

    Cuidate,vales .Un abrazo!

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Gracias por bucear en mis sueños.

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