sábado, marzo 21, 2009

Esta noche


El eco del silencio retumba en mis oídos...
Impresionada podría decirse que me quedé... creyendo-me que algo de lo que llevaba imaginando desde hace relativamente poco, podría ser real...
Se aleja todo demasiado a esta zona del espejo... donde la luz no llega y solo puedo ver tu reflejo lejano difuminado por la brumas que hoy, tú pones...
"¿Por qué?"
Me repite mi estúpido corazoncito, que se niega a creer que es verdad... pero yo lo sé, lo siento, mientes al decir que me quieres de verdad... y yo me lo creo y me hundo aún más en mis propias ilusiones inexistentes...

¿De qué me sirve implorar algo de atención cuando ni siquiera soy capaz de mantenerme en pie?
Si tras haberme caído una y otra vez me faltan las fuerzas para levantarme...
Pero no serás tú el que hoy intente levantarme... no te lo permito.
No quiero saber nada más que este dolor, que aparece sin decir por qué y desaparece dejando paso a tu perfume... a veces cercano y otras a un universo de distancia...

Sé que hoy, y mañana, y pasado... seré yo la única que observe las estrellas, esta vez escondida de nuevo en mi propia confusión...
"¿Por qué?"
Se lamenta de nuevo mi corazón al ver que perdió la llave, el candado, y el motivo para abrir sus puertas... Se quedó dentro suyo el calor... pero la escarcha vuelve y la primavera desaparece, dejando más frío de lo normal...
Las rosas se mueren y lloran, y gritan, porque no saben qué es lo que ocurre...
La reina del hielo volvió a casa... más fuerte, más dura, más... miserable...
La tristeza se respira en sus pupilas, al igual que la muerte se siente en el ambiente...

Mira con recelo la luz de la luna, transparente, que ilumina su rostro fugazmente, dibujando con aspereza ese gris que tan bien recuerda... que tan bien recuerdo...
Cóseme esos hilos a los brazos y piernas, para que no corra y me encierre de nuevo en mi memoria... al menos allí me era ajena la realidad... al menos allí estaba todo gris porque yo lo había elegido... al menos allí... me sentía viva...

Eché el pestillo a las emociones que de nuevo me embargaban, para sentir ese vacío repleto de sombras prefiero no sentir absolutamente nada... me cubriré con las páginas de un sueño inacabado... donde los corceles se transformaban en ratones y los príncipes en sapos con corona... donde yo no era nada más que la escritora de aquellos parajes lúgubres, donde las princesas enlutadas esperaban al borde del acantilado a que sus "reyes" particulares las empujaran al abismo...

Allá donde soy tan invisible que nadie me puede ver, percibir o imaginar, allá donde muerta o viva no sirviese de nada... allá donde la realidad y el sueño fuesen inmiscibles...

Allá donde tu magnetismo no me alcanzara...

En esta noche extraña, solo el quejido de las hojas al romperse bajo mis pies, quebrará un silencio imperturbable, imposible... En esta noche... me volví a perder en el camino de la soledad.

2 comentarios:

  1. No camines en soledad,duele.

    Los por qués son inexplicables a veces,pero hay que contestarlos friamente,sino nos hieren.

    Intenta renacer,aunque sea un sólo instante,sin desilusionarte para que perdure,y por supuesto elige la ilusión.



    No es malo decirlo,lo peor es que no te escuchen.

    No eres invisible,tus letras se graban.

    Observaré las estrellas contigo,también espero de ellas.



    Cuidáte!Un abrazo inmenso!

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  2. Pasat x mi blog, ay algo xa ti n.n


    te kiero

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Gracias por bucear en mis sueños.

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