jueves, julio 02, 2009

Una lágrima


Una lágrima, que cae silenciosa al abismo de las palabras muertas que desgasto una y otra vez por no quererlas dejar ir.
No me rindo, insisto y no sé por qué... me duele mucho más de lo que parece y me importa mucho más de lo que aparento.
Pero no me encuentro, no me encuentro, entre estas páginas repletas de recuerdos de cuando yo era alguien y podía sentirte tan cerca como lejos.
Pero no estás... y ahora ya, no me encuentro.

Suspiro y mancho el cristal con la yema de mis dedos cansados de retratarte frente a la luz de la luna llena, que ilumina mis pensamientos haciéndome recordarte cada vez que oigo un tic y haciéndome desistir en tu búsqueda al llegar el tac...
Ya no sé dónde buscarte, se me desgastaron los recuerdos de tanto retratarlos en pinturas sin ningún sentido.
No tengo sentido.
No tengo ganas...
No tengo calor; no tengo frío.
No tengo nada más que dos huecos vacíos donde deberían estar mis ojos.
Luceros muertos.
Sin brillo ni vida.

¿Quién soy yo para pintar maravillas para que otros las sueñen si los sueños nunca fueron de mi agrado?
Tú me enseñaste a intentar volar, pero mis alas se escaparon igual que las poesías que siempre solía escribir.
¡Sólo infames letras que al olvido van cada vez que soy consciente que no podré, tal vez, sentirte nunca más!
¡Sólo las mustias letras llenas de dolor de un poeta que murió mucho antes de nacer!

Sólo las palabras de quien ya no puedo ser.
Porque me he perdido, más allá del atardecer.

Ya no amanece.
¡Aguaceros en mi alma lloran tu ausencia!
¡Las estrellas se apagaron cuando te diste la vuelta al creer que no estaba aquí!
Ya no hay calor.
¡Una frialdad maldita y poderosa regresó a mi corazón!
¡Lágrimas de sangre en mi imaginación, llueven sobre los campos de amapolas azules que la esperanza un día plantó!
Ya no sé quién soy yo.



Una lágrima que cae silenciosa y se desliza al olvido donde el viento me llevó, me recuerda que la ilusión más pura que jamás tuve se extinguió al atardecer... en el que una niña vestida de gris caminaba hacia la luz que poco a poco se marchaba tras las montañas de la desesperación...


¿Será el final de todo esto?

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Gracias por bucear en mis sueños.

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