sábado, junio 19, 2010

Una única palabra.

Se me ha atragantado una palabra en el pecho. Y ahora pincha. Describe sinuosas piruetas bajo las sábanas naranjas antes de perderse en mis pesadillas.
Pero hice caso omiso de las advertencias que dibujé en cada pared de nuestra cárcel.
Inolvidable serán tus ojos, indescifrables tus miradas... Y tan llenas de cristales rotos las palabras desgastadas de no decirlas.
Y frunces el ceño. Y me marcho. Y te juro que a veces quisiera no regresar...
Lamento entonces describirme como fuerte en algún momento. Soy todo lo más alejado de la palabra fuerte.
Lloro de nuevo. Lloro e ignoras que eres causa de mi llanto, del vacío creciente y de los suspiros de desgana.
Hace mucho que me rendí en esto de ser cuidadosa, si lo más preciado que tengo eres tú y no estás presente para poder cuidarte.

Recorro con los dedos el marco de la ventana, que aún sigue frío. Doblé las fotografías de tiempos remotos por la mitad antes de meterlas en un álbum de fotos dispuesto a perderse irremediablemente.
Ya ves como soy. Hago cosas absurdas pretendiendo caminar por la cuerda floja con algo que pesa más que las propias dudas... y es el silencio.
El silencio que marca un antes y un después. El silencio que aparece en el momento menos oportuno.
El silencio que no sabemos rellenar.

Sé teclear cosas bellas, pero no sé dibujarlas con exactitud. Ése es mi fallo. La melancolía me atrapa y soy capaz de mirar al techo e imaginar estrellas sin importarme que no estés, porque entonces soy consciente de que nunca estuviste realmente.
Y no es algo que me haga sentir mucho mejor.

Bajo la puerta se cuela un hilo de luz. El Sol asoma desde lo lejos. Más lejos aún cada noche que pasa. Y no puedo reconocernos, siendo vapuleados por un viento que no sabemos desde dónde viene.
Siendo náufragos a la deriva en un incierto mar de destellos inmaculados.

Y lo peor es que, aún sabiendo que eres tú lo único que brilla, me pongas un maldito espejo delante de las narices.



Una única palabra bastaría para darle la vuelta a todo.

¿Sabes cuál es o te la deletreo?



5 comentarios:

  1. Algunas veces ni uno mismo puede decir esa palabra...

    Saludos!!

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  2. Una palabra que puede cambiar y dar un giro a tus pasos, pero que a veces no podemos tenerla, mi preciosa, ojalá supieras lo que tus letras me causan, tengo el corazón hinchado de sentimiento, atrapas fibras muy sensibles, tus letras se hacen mi espejo, mi recuerdo, eres un encanto mi nena, nunca lo olvides, la lucha debe seguir, espero que pronto pase esa mala racha y esa duendecita hermosa sonría...

    Besitos mi preciosa

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  3. Las personas que parecemos más fuertes somos las más débiles realmente... Pura fachada, que diría yo... Yo he esperado esa palabra, o mejor dicho, esperé un hecho que nunca llegó, y cuando me cansé de esperar, me di cuenta, que me había quedado "vacía" por dentro por descuidar otras cosas como el amor propio y la dignidad. Si es texto no es ficción y es tu realidad, no dejes que a ti te pase lo mismo ;) Un besito Duende.

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  4. Ser fuerte es cuando puedes decir todo lo que sientes aun sabiendo que puede ser negativa la respuesta,y poder sobreponerce.
    Un beso
    Suerte :)

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  5. una unica palabra??cual??
    un besoooo y animo¡¡¡

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Gracias por bucear en mis sueños.

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