martes, enero 04, 2011

Desorden

Qué hice... Suspiro.
¿ o acaso no fui yo ?
Despertarme fue como sujetarse a un clavo que se burla, enseñando la punta. No la evito.
Una primera punzada. Hizo diana. Justo en medio. Justo en el pecho.
Evito el picaporte y traspaso la pared. Siento en mi propia piel el peso de las palabras.
¿ de verdad que fui yo?
Paralizada, en medio del pasillo, soledad me saluda.
Muerde el polvo, me digo, probando un sorbo de la intranquilidad que va ascendiéndome desde el estómago.
Más abajo sólo hay dos estacas clavadas en la tierra, que se tambalean.
¿ estás segura ?
Me dejo caer sobre el sofá. Cruje él. Crujo yo.
Sonamos igual, pienso, y sonrío ante la ocurrencia de compararme a un simple mueble.
Completamente.
Fría estaba el agua del jarro. Solamente pude distinguir las manos de quien me lo arrojó. Estaban igual de frías.

Hoy no me rescataron de la sensación de pesadez.
Imaginaré que el Sol se fue de fiesta para volver luego.


5 comentarios:

  1. Tan genial como siempre, cada palabra hechiza y te pega a la pantalla del ordenador sin poder dejar de leer.

    ¿Sabes? esa sensación me acompaña desde ayer, yo la intento echar sacudiéndome el polvo que ha pintado en mi ropa, pero nada, ella insiste y se queda.

    Un besito gigante, linda.

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  2. y hay es donde la luna te acurroco con su luz! =)
    Excelente besos

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  3. Hola guapa espero que el sol no se haya ido muy lejos para que no tarde en volver.

    un besito

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  4. Precioso, de verdad que cada texto tuyo me enamora y me hace soñar.

    BESOS¡¡¡

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Gracias por bucear en mis sueños.

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