sábado, enero 22, 2011

Una definición

Aunque carezca de sentido, al final, lo que terminó de definir su personalidad fue algo tan diminuto, tan simple, tan sencillo, como una lágrima:



La que nunca derramó.


No, no era dura.
Simplemente, era cobarde.

4 comentarios:

  1. Inevitablemente, todos somos unos cobardes.

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  2. Las que no derramamos también tienen un sentido.

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  3. cobardia??
    bueno supongo que a veces no podemos evitarlo...


    sonrie chica...
    ;)

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  4. Por todos y cada uno de los sentimientos que despiertas en mí te he dejado un regalito en mi blog ;)

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Gracias por bucear en mis sueños.

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