domingo, abril 03, 2011

B r e a t h e

Muchos, riendo, me dirían, ¿y ahora te das cuenta?

Todo 


el mundo


es igual.



No confío en nada. No confío en nadie.


A pesar de todo, aún no me acostumbro a este sentimiento tan pesado. Estoy bloqueada. Me caigo. Decaigo. Mi mundo también. Conmigo. Contigo... con el que creía que eras.
Con el que, desde luego, no eres.



Ya no sé si es que te has ido o es que no llegaste a estar nunca.

Pero te recuerdo,
que dijiste que esta vez, sería diferente.

Te creí.



El peor error, no obstante, es que te espero.

Para que me indiques cómo odiarte, sí, pero aún te espero.


Maldito

seas

tú 

y maldito el momento en que me convencí de que nunca quise a otro tanto como a ti.



Recordadme cómo se respira.
Creo que lo olvidé.

3 comentarios:

  1. Me has hecho llorar, no se por que, pero el corazón se me ha encogido con esta entrada tuya. Muy, muy buena :)

    crêpes.

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  2. Ha sido sensacional. Triste pero preciosa a la vez :)
    Sigue despertando emociones y dejando huella con tus palabras...

    Sonrisas de Caramelo :D
    D!SFRUTA!!

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  3. Muy triste. Es irónico cómo a veces nos dejamos engañar y nos creemos que alguien puede cambiar sólo por no hacernos daño o hacernos (aunque sea un poco) felices...

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Gracias por bucear en mis sueños.

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