martes, junio 07, 2011

(In)madurez.

Tras una mañana de notar cómo caía el llanto de las nubes, el Sol ha salido y me he sentido más extraña que feliz.

Tengo un nudo en el estómago y se me atragantan los sentimientos.
Sé que quiero volar sin temer a las caídas, pero es demasiado difícil. Necesito alas y no, no las tengo.

Él fue mis alas en el invierno y ya no está.
Fueron mis ganas de alzar el vuelo y mejorar el aspecto de mi pequeño mundo. Tan pequeño, que no sabía cómo alguien así podía caber dentro sin sentirse atrapado.

Pero ahora sólo resuenan ecos de pasos alejándose y acercándose a un tiempo. Ignoro si a mi o al cuerpo que hace de mi mientras yo divago, perdida entre dudosas verdades y mentiras de doble filo.
Hoy sí permito que me etiqueten de pesimista porque no veo razón alguna para dejar de serlo. Las cosas van mal y no hay nada que ayude a pensar que pueda cambiar esa certeza.



Este cuento escrito entre titubeos
se me resbala de las manos.
Sin argumento concreto,
pretende representar una realidad que ya no es mia.
Que ya no siento que haya sido mia, nunca.



Escarcha en la mirada.
Sonrisa de pasarela
por lo maquillada que va
para tapar su tristeza.


Estoy resbalando de mi misma.

1 comentario:

  1. puespues así el blog está preciOsísimo :)
    las cosas pueden ir mal, o incluso peor, pero si miramos de cerca, seguro que vemos algún trocito en el que comienzan a ir mejor :) un abrazo enooooormeeeee :)))

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Gracias por bucear en mis sueños.

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