martes, junio 14, 2011

Pequeñas certezas surtidas al cabo de más de mil noches sin ti.

Y aquí sigo, dando en solitario vueltas y más vueltas en espiral.
No. No sólo no me cuido, sino que además hago todo lo posible por no tenerme en cuenta cada vez que el impulso me lleva a cometer un acto temerario.

No digo que vaya a lanzarme a correr por una autopista llena de coches en movimiento. Ni siquiera digo que vaya a andar de puntillas por el borde izquierdo de un puente, mirando hacia abajo deliberadamente...

Sólo trato de no mezclar aquello que puede ser beneficioso para conmigo con aquello que, aunque no es beneficioso en absoluto, causa más aceptación por mi parte.


Los rumores de que seguías por aquí, en alguna parte escondido de mi vista inútil, son cada vez más lejanos.
Ahora aunque te vea ya no soy capaz de reconocerte.

Enmudeciste en mi recuerdo y ni yo misma sé la magnitud del daño que conseguiste hacerme... Sólo sé que pesa... Pesa enormemente no ser capaz ya de confiar en nadie porque tú me hicieses confiar en ti... Y luego desaparecieses como todos los demás han hecho.



Gracias por convertirme en esto. Un esto que ya no soy yo, pero que es más inteligente, en tanto a lo escurridizo y desconfiado.


Te sigo echando de menos.

Y me molesta.

2 comentarios:

  1. PUES NADA A PASAR DE ÉL Y QUE SIGA DESAPARECIDO.

    UN BESO

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  2. es cierto que echar de menos, cuando no duele, molesta.
    bonita foto :)
    un beso!

    ResponderEliminar

Gracias por bucear en mis sueños.

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