lunes, agosto 29, 2011

Huracán

Hoy confesaría que me moriría por perder la cabeza por ti como antes la perdí por quien no lo merecía. Pero el tiempo me ha hecho aprender a controlar los impulsos repentinos que me dan de querer comer-me todos tus gestos distraídos y no dejar nada para más tarde.
Porque más tarde, conociéndome, bien puede ser nunca.

Y no se engañen los que piensen que esta fue una crisis de positivismo venida de pronto a mi bipolar cabeza. No, mi azotea sigue plagada de fantasmas pero he de reconocer que eres la luz que más sonrisas consigue sonsacarme casi sin intentarlo.
Porque yo quiero intentarlo todo, o casi todo, si es por ti.
Por ti y por mi, por las locuras que podríamos cometer los dos mezclados en algo parecido a un globo del mundo pintado con acuarelas.

Ya no me interesan historias encuadernadas y cuentos que voy creando poco a poco, superando mis propios límites. Ahora me gusta respirar tu aire cálido e imaginar-te tratando de entender lo que digo de pronto. No espero que lo hagas en realidad, pero me entretengo observando tus reacciones. Eres tan imperfecto y tal real que me dan miedo todos y cada uno de los latidos que me golpean en el pecho cuando me atrevo a pensar en ti.


Dibuja la curva de tus labios
sobre los míos...
Siendo la única fuente energética que necesito
no deberías poder negarte.

Si no quieres que te quiera,
no me provoques.


Sólo sé portarme bien cuando menos te lo esperas.
Aun siendo yo, la de las preguntas sin respuesta
parte de mi locura es tuya.

No te desentiendas.


3 comentarios:

  1. Muy bonito lo que has escrito. Me gusta como escribes.

    ¡Un saludo!

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  2. Pues ya quisiera yo que me dedicaran las palabras de tu huracán. GRacias por pasar por mi espacio y dejarme conocer el tuyo. Ahora.. no sé a cuál de tus blogs seguirte!!!! jajaja un besazo!

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  3. Yo confieso que ya la he perdido!

    besos

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Gracias por bucear en mis sueños.

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